EL ENCUENTRO CERCANO DE ROBERT LLIMÓS (JULIO DE 2009)

Author: Mario Taborda /

A lo largo de la historia podemos encontrar relatos fantásticos que nos hablan de encuentros entre humanos y supuestos seres “sobrenaturales”. Podría pensarse que con la llegada del siglo XXI y con el desarrollo de la ciencia, todo este mundo “irreal” debería haber desaparecido. Pero para el asombro de muchos, la gente sigue relatando hechos inquietantes que parecen proceder de una realidad ajena a nosotros y, a la vez, muy próxima.
Robert Llimós, pintor barcelonés nos cuenta en su sitio web su experiencia con lo desconocido.
"… Llegamos a Sao Paulo para pasar un fin de semana familiar. El lunes nos fuimos a Fortaleza, ciudad de playas extensas donde un mar bravío se  contrapone a quien es de Barcelona, de Ciutat Vella. Robert se relaja con las vacaciones y durante tres días, en medio de las dunas de Aquiraz sigue pintando acuarelas de huevos, tema que había empezado en 2004. Salgo a dar un paseo con mi hermana, mientras, él se va a dibujar en los altos de las arenas que circundan toda la región.                                                   
…a la vuelta estábamos preocupadas, Robert no volvía a casa. Casi oscurecía y salimos a toda velocidad a buscarle en la 4x4 por las dunas, no fuera caso que se hubiera perdido. Bueno…Cuando llegamos, tenía  una expresión extasiada, ojos grandes y “aire en  el pecho”.
- Qué pasó?Está todo bien?
- Sí, todo muy bien. He visto un platillo volante.
- Cómo?
- Sí! He visto un platillo volante!
- En serio? Pregunta mi hermana.
- Estaba dibujando en las Dunas y de repente veo unas luces en el cielo, formas geométricas, líneas en el espacio. Luego siento como un láser, no sé, un escaneo en mi cuerpo y sigo mirando.
- Coño! Caray! (risas asustadas de las dos)
- El platillo aparecía y desaparecía, como si se estuviera escondiendo por detrás de las nubes, lanzando humo o de un modo holográfico.                                                    
Mi hermana ya había visto platillos por la región, no del mismo modo que lo relata Robert. Los había visto en el cielo oscuro, lejos y encima del mar. Se movían con una aceleración absurda, trazando líneas rectas y formas geométricas. En esa ocasión, ella estaba con su marido y llamaron a los guardacostas para avisarles de lo que habían visto, éstos les escucharon atentamente y escribieron todo lo referente a la aparición.  Robert venía con dibujos hechos a lápiz de todo lo que había visto. Eran dibujos hechos de una manera súper rápida y precisa, para documentar la aparición de un modo casi fotográfico. No llevaba ninguna cámara, y según él, ellos debían saberlo. Cree, que no se le habrían acercado tanto si no hubiera sido así. Una casualidad interesante, ya que Robert, es una persona que siempre lleva la cámara encima para tomar fotos, pero aquel día tan solo quería dibujar.                                                                                                - Mirad! todo esto es lo que he visto. Y nos enseñó sus apuntes gráficos.                          
- Uau! Robert, es impresionante y a las dos se nos pusieron los pelos de punta.
Realmente había contactado con seres de otra dimensión. La última imagen que nos enseñó, era la de una pareja de tripulantes que se veían a través de una ventana que condensaba en sus laterales, un vaho de luz azulada. Aunque no podía asegurar con exactitud, si la pareja era de sexos opuestos, es lo que a él le pareció. La figura femenina, llevaba una especie de diadema en la cabeza, mientras el otro era más alto. Esta ventana era como una cabina y tenía una luz de color amarillo…”.
Como no podía ser de otra manera, aquellos primeros bocetos de su experiencia se convirtieron más tarde en una serie de pinturas titulada “Contacto”.  Seguramente, una experiencia como ésta no se le podía escapar tan fácilmente a sus pinceles.




PLANILANDIA, UNA AVENTURA EN MÚLTIPLES DIMENSIONES

Author: Mario Taborda /






Planilandia es uno de esos libros difíciles de encontrar en cualquier librería. Pero no se angustien, aquí les dejo el link para que puedan descargarlo de Internet:
http://www.descargarlibrosgratis.net/archivos/Libros_en_Espanol/Novelas/abbott_edwin_-_planilandia_-_una_novela_de_muchas_dimensiones_libros_en_espaol.pdf  

Sin duda, es un libro único, no sólo porque se anticipa a una serie de descubrimientos realizados en la física teórica, sino porque muestra una aguda intuición sobre el comportamiento de los humanos frente a lo inexplicable.
En pocas palabras, Planilandia trata sobre la vida de un individuo, un cuadrado concretamente, que habita en un mundo plano con otros cuadrados, líneas, triángulos, círculos, hexágonos y todas las figuras geométricas que se imaginen. Como es lógico,  los habitantes de Planilandia pueden moverse libremente en su superficie, pero al igual que las sombras, no pueden ascender ni descender por ella. Evidentemente, ellos ignoran esta limitación porque son incapaces de imaginar una tercera dimensión.
Un buen día, nuestro protagonista (el Cuadrado) vive una experiencia perturbadora, precedida de un sueño sorprendente. En dicho sueño, se encuentra en un mundo unidimensional (Linealandia), cuyos habitantes son puntos y rayas, capaces de moverse hacia delante o hacia atrás, pero siempre sobre la misma línea.     
El problema surge cuando “Cuadrado” descubre que en Linealandia sus habitantes no conciben la idea del movimiento hacia la derecha o hacia la izquierda (además de hacia delante o hacia atrás) e intenta explicarle a la raya más larga de Linealandia (su rey) la realidad de Planilandia. El rey lo toma por loco y ante su tozudez, nuestro amigo el Cuadrado, pierde la paciencia al ver tanta ignorancia manifiesta. La cosa es que se le arrojan todos los habitantes de Linealandia en el mismo momento que lo despierta la campana del reloj.  Pero ese nuevo día le reservaba otra sorpresa. Nuestro querido Cuadrado dedica la mañana a enseñar a su nieto, un hexágono, los fundamentos de la aritmética y su aplicación a la geometría. Le enseña que el número de metros cuadrados de un cuadrado se calcula elevando al cuadrado el número de metros de uno de sus lados. En ese momento se produce la siguiente situación:

El pequeño hexágono reflexionó durante un largo momento y después dijo: “También me has enseñado a elevar números a una tercera potencia. Supongo que 3 elevado a la 3 debe tener algún sentido geométrico; ¿cuál es?”. “Nada, absolutamente nada”, replique yo, “al menos en la geometría, porque la geometría sólo tiene dos dimensiones”. Y luego enseñé al muchacho cómo un punto que se desplaza tres pulgadas genera una línea de tres pulgadas, lo que se puede expresar con el número 3; y si una línea de tres pulgadas se desplaza paralelamente a sí misma tres pulgadas, genera un cuadrado de tres pulgadas, lo que se expresa aritméticamente por 3 elevado a la 2.
Pero mi nieto volvió a su anterior objeción, pues me interrumpió exclamando: “Pero si un punto, al desplazarse tres pulgadas, genera una línea de tres pulgadas, que se representa por el número 3, y si una recta, al desplazarse tres pulgadas paralelamente a sí misma, genera un cuadrado de tres pulgadas por lado, lo que se expresa por 3 elevado a la 2, entonces un cuadrado de tres pulgadas por lado que se mueve de alguna manera (que no acierto a comprender) paralelamente a sí mismo, generará algo (aunque no puedo imaginarme qué) y este resultado podrá expresarse por 3 elevado a la 3”.
“Vete a la cama”, le dije, algo molesto por su interrupción. “Tendrías más sentido común si no dijeras cosas tan insensatas”

De esta forma, el cuadrado incurre en el mismo error que el rey de Linealandia, sin haber aprendido nada de su sueño. Pero durante la tarde le da vueltas a las palabras de su nieto y exclama: “Este chico es un alcornoque. Lo aseguro; 3 elevado a la 3 no puede tener ninguna correspondencia en geometría”. En ese momento escucha una voz que le dice: “El chico no tiene nada de alcornoque y es evidente que 3 elevado a la 3 tiene una correspondencia geométrica”. Era la voz de un extraño visitante, que afirmaba venir de Espaciolancia, un mundo de tres dimensiones. Y al igual que el cuadrado en su sueño anterior, el visitante se esfuerza por hacerle comprender la existencia de una realidad tridimensional. Del mismo modo que el cuadrado se había definido como una línea de líneas ante el rey de Linealandia, el visitante se define como un círculo de círculos, que en su país de origen se llama esfera. Pero como era previsible, el cuadrado no puede comprenderlo, porque ve a su visitante como un círculo; eso sí, dotado de extrañas e inexplicables cualidades: aumenta y disminuye, se reduce a veces a un punto y hasta desaparece del todo. La esfera le explica que todo eso no tiene nada de sorprendente, ya que es un número infinito de círculos, cuyo diámetro aumenta desde un punto a trece pulgadas, colocados unos encima de los otros para componer un todo. Por lo tanto, cuando se desplaza en Planilandia, al principio es invisible, luego aparece como un punto (apenas toca la superficie), y finalmente se transforma en un círculo de diámetro en constante aumento, para después, ir disminuyendo hasta volver a desaparecer por completo. Esto explica que la esfera pueda entrar en la casa del cuadrado, a pesar de que las puertas estén cerradas a conciencia. Desde luego, entra por arriba. Pero claro, el cuadrado no es capaz de concebir el concepto “arriba” y finalmente, la esfera no encuentra otra solución que llevárselo a Espaciolandia:

Un espanto indecible se apoderó de mí. Todo era oscuridad; luego, una vista terrible y mareante que nada tenía que ver con el ver; vi una línea que no era línea; un espacio que no lo era; yo era yo, pero tampoco era yo. Cuando pude recuperar el habla, grité con mortal angustia: “Esto es la locura o el infierno”. “No es lo uno ni lo otro”, me respondió con tranquila voz la esfera, “es saber; hay tres dimensiones; abre otra vez los ojos e intenta ver sosegadamente”.

A partir de ese momento místico, el cuadrado, asombrado por la increíble experiencia de penetrar en una nueva realidad, desea explorar los misteriosos mundos de cuatro, cinco y seis dimensiones; pero la esfera le dice que esos mundos no existen, que la idea es totalmente impensable. Como el cuadrado, no ceja en sus deseos, la esfera lo devuelve a su mundo.
El cuadrado, de nuevo en Planilandia, se siente en la obligación de contar lo que ha descubierto; pero cada vez le resulta más difícil recordar aquella realidad tridimensional. En cualquier caso, es encarcelado por la inquisición de Planilandia; pero en lugar de ser quemado en la hoguera, (o expulsado del circuito académico en nuestros días) es condenado a cadena perpetua y encerrado en una cárcel, que tristemente recuerda a un psiquiátrico . . .
Esta es, resumiendo mucho, la historia de Planilandia.
Y para que puedan sacarle más jugo a esta historia les propongo responder las siguientes preguntas: ¿Cuál era la profesión u ocupación de su autor?, ¿en que época piensan que se escribió?, ¿con qué propósito?, ¿qué reflexión nos deja? 
¡Desinhíbance y dejen muchos comentarios!!!

SUCESOS INEXPLICABLES #001

Author: Mario Taborda /

Para empezar, creo que toda experiencia tiene una explicación, aún cuando no conozcamos la respuesta.
El hecho que voy a relatarles sucedió el día siguiente a la muerte de mi padre.
Sin duda, la muerte de un ser querido es una de esas experiencias terribles que nos hacen sentir cuán efímera y frágil es la vida. Así que,  después de su muerte, solíamos compartir más tiempo en familia. Mi casa era el lugar común para estos encuentros, el lugar donde ocurrió lo inesperado.
Era un mediodía. Ya habíamos terminado de almorzar, cuando empezó a sonar en el primer piso la música de un juguete (teléfono) de mi hija Dalmar. Nos miramos sorprendidos porque todos estabamos en planta baja. Lo primero que se nos cruzó por la cabeza fue un robo. Mi vieja y mi esposa realmente estaban asustadas. Subí y me encontré con el teléfono sonando sobre la cama de mi hija, pero las ventanas y la puerta que daban a la terraza, permanecían cerradas.
Baje confundido porque sabía que el teclado de ese teléfono no funcionaba. Es más, le saqué las pilas sulfatadas que tenía, le coloqué unas nuevas y el teclado seguía sin funcionar. Lo único que me llamo la atención fue la humedad en el portapilas.
Tal vez, el agua había cerrado el circuito, no lo sé. Tampoco pudimos explicar porque, un juguete que ya no usaba Dalmar, estaba sobre su cama. Bueno, eso puede pasar, no tiene nada de extraño. Muchas veces los chicos rescatan algún juguete viejo y no se acuerdan luego de guardarlo.
Después, Estela comentó sobre un caso similar, del cuál fueron testigos indirectos sus familiares de Mendoza. En ese caso, fue una locomotora de juguete la que empezó a moverse y a prender sus luces frente a las miradas estupefactas de los presentes.
¿Ilusión colectiva, experiencia paranormal, experiencia normal? Lo que haya sido, nos dejó a todos con el deseo de saber que fue lo que sucedió ese día.

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Me llamo Mario Alberto Taborda y soy el creador de este blog. Soy Bioquímico, especialista en Ensayos y Control de Métodos y Profesor Superior en Bioquímica. Vivo en Rosario (Argentina).

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